¿Cómo es que hasta ahora, el tema de la Ejecución Estratégica (Strategy Execution) no ha ocupado un lugar central en la disciplina del Desarrollo Territorial?
¿Cómo un tema tan obvio, y pieza clave de la misión de cualquier persona directiva/política, no ha sido tratado con suficiente profundidad con anterioridad?
Suponemos que habrá múltiples explicaciones, pero la mayoría de ellas creemos que tienen que ver con el incremento de la necesidad de cambio en las organizaciones/instituciones:
· Hace algunas décadas, en un entorno más estable, la necesidad de muchas organizaciones/instituciones consistía básicamente en clarificar su estrategia a futuro con el fin de diferenciarse y alcanzar una ventaja competitiva sostenible. Era la época donde la moda del management era la realización de planes estratégicos, generalmente a 5-10 años y muy focalizados en clarificar el futuro a la alta dirección de las organizaciones e instituciones, que era quien tomaba la mayoría de las decisiones organizativas/políticas.
· Esto funcionó en muchas organizaciones/instituciones, pero muchas otras –generalmente las que competían en entornos más cambiantes-descubrieron que no era suficiente con un gran Plan Estratégico, sino que era imprescindible compartirlo con las personas clave de la organización/institución para que las decisiones que tomarán diariamente estuvieran alineadas con dicho Plan.
· Pero hoy en día, con un entorno aún más dinámico, se precisa una metodología que permite a las organizaciones/instituciones gestionar de forma continua la estrategia, y que además esa capacidad se convierta en un elemento central para la obtención de resultados sostenibles. Y eso es lo que hoy en día llamamos Ejecución Estratégica.
Para entender mejor este proceso sólo basta con analizar un ejemplo. España ha entrado en una recesión económica aparentemente sin precedentes en nuestra historia reciente y, como alguien ha dicho, sin duda es la que sigue más compleja de las que hemos vivido. Además, no sólo es más compleja, sino que probablemente ha sido la más rápida de la historia: hace poco más de dos años España era una economía enviada en el mundo occidental y lleva mucho años de crecimiento ininterrumpido. El panorama ahora es desolador, y no hay más que leer el periódico de cada día para incrementar nuestro
pesimismo ante el futuro.
Pero, ¿qué pasa con nuestras organizaciones/instituciones?
pesimismo ante el futuro.
Pero, ¿qué pasa con nuestras organizaciones/instituciones?
Es obvio pensar que las estrategias válidas para épocas de crecimiento y expansión normalmente no son válidas para épocas de crisis y recesión. Por ello, muchas organizaciones/instituciones deberían haber cambiado su estrategia, comunicarla e implantar la de una forma efectiva. Y probablemente dentro de poco (dos o tres años) deberán volver a hacer otro proceso de cambio de estrategia y de implantación efectiva de la misma.
“La estrategia sin táctica es el camino más lento hacia la victoria. La táctica sin estrategia es el ruido anterior a la derrota”.
Hay que poner de relieve también, la ausencia de un marco teórico para la ejecución de las estrategias en el desarrollo territorial, las personas responsables de la gestión de las estrategias y las operaciones para el desarrollo de un Territorio –a lo que llamo Ejecución Estratégica Territorial- necesitan de un marco teórico y de herramientas integradas en un Sistema que permita de manera continua gestionar el Capital Intelectual del Territorio; esto es, gestionar la disponibilidad y el alineamiento del Capital Intelectual Territorial (CIT)
para la Ejecución Estratégica Territorial (EET).
Foco y métrica son dos claves fundamentales –del libro de cabecera- para las personas gestoras de la EET; operar en un mundo globalizado, siempre conectado ―a la velocidad de la luz―, siempre encendido ―24 horas x 365 días al año― y en continuo y acelerado cambio, requiere focalizarse para obtener resultados excelentes y sostenibles, y, requiere medir de manera continua los avances para poder reconducir las Operaciones e incluso modificar la Estrategia.
Poner foco, no obstante, no supone olvidarse de lo demás, sino que se trata de poner especial atención y vigilancia a aquello que de manera significativa puede realmente llevar a cabo una estrategia transformadora en el Territorio.
La misión fundamental del Grupo de Acción Local debe ser gestionar la innovación en el Territorio para mejorar la calidad de vida de los habitantes y, asimismo, mejorar el desempeño de las organizaciones/instituciones del mismo ―a esto llamaremos Innovación Territorial (IT)―. La innovación, como hemos visto, es transformar la creatividad en soluciones de Valor, ni más ni
menos; y, esto quiere decir, que el núcleo de la gestión del Grupo ha de estar en la gestión del Capital Intelectual Territorial (CIT).